Inicio arrow Noticias Salud arrow Noticias Salud arrow Várices: no sólo una cuestión estética
Menú principal
Inicio
Empresa
Buscar
Nuevo trabajo!
Concurso
Chat
Fotos
¿Cómo cargar fotos?
Webs Amigas
Novedades en Cosmética
Novedades en Medicamentos
Noticias Salud
Contactar
Ganadores 14º Aniversario
Usuarios





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí

Portal Chilecito.com

Diario Chilecito

La Riojana

Fotos

Radio

Radio en Vivo

Urbana FM

Pintex

CARPA

Kodak Revelado Digital

Várices: no sólo una cuestión estética PDF Imprimir E-Mail
Várices: no sólo una cuestión estética

 

Al comienzo son un problema estético, sobre todo en la mujer, pero luego causan molestias, dolor y pueden tener consecuencias más serias. Afectan también a los hombres, aunque en menor proporción. Cómo prevenirlas y tratarlas.

Las várices son dilataciones anormales y permanentes de las venas, comúnmente de las piernas, aunque también las hemorroides son venas varicosas; asimismo pueden formarse en la vagina durante el embarazo. Su aparición está relacionada con un componente hereditario, y se presentan con mayor frecuencia en el sexo femenino debido a factores hormonales y a los embarazos. Existen agravantes o desencadenantes, como el sedentarismo, el sobrepeso (más del 20% del peso que corresponde según la altura y la contextura física), una altura considerable, el cigarrillo -que afecta el flujo sanguíneo-, un entrenamiento físico intensivo -por ejemplo, el levantamiento de pesas, o correr sobre superficies muy duras-, estar mucho tiempo parado, el calor, ciertos anticonceptivos, los traumatismos, tumores abdominales.

 

 

Estudios del Centro Médico de la Universidad George Washington, señalaron que este problema no existe en pueblos que incluyen fibras en abundancia en su alimentación y llevan un estilo de vida activo, sin pasar horas frente al televisor o la computadora. Se ven más afectadas aquellas personas cuya profesión les exige mayor permanencia de pie, como dentistas, cirujanos, policías, cocineros, peluqueros, vendedores, entre otros.

¿Cómo se forman las várices?

El sistema circulatorio del cuerpo humano transporta la sangre desde el corazón, por las arterias, y luego hacia el corazón desde las piernas, por las venas. Estas conforman una red que conecta las venas superficiales a las venas más profundas por medio de otras, llamadas venas perforantes. Las piezas clave en este caso son las válvulas que poseen las venas, que normalmente se abren y cierran para permitir el paso de la sangre e impedir que retorne una vez que pasó. Cuando los músculos se relajan, las venas profundas y las perforantes se expanden y absorben la sangre de las superficiales; luego, en el momento de contracción del músculo, la sangre es bombeada hacia el corazón.

Ahora bien, si las válvulas de las venas no cierran correctamente, una cierta cantidad de sangre puede volver a las venas superficiales, que responden al aumento de presión dilatándose, estirándose y haciéndose visibles, ya que se encuentran justamente a flor de piel. Cuando el proceso se repite durante un tiempo las paredes venosas quedan permanentemente estiradas.

Si se forman sin causa aparente, se las llama várices primarias o idiopáticas. Por otro lado, las secundarias son aquellas que se deben a otros procesos, como traumatismos o tromboflebitis (ver recuadro), con riesgos severos.

Venas azules

Existen várices de diversos grados. La mayoría de las personas tiene venas varicosas invisibles, que no causan síntomas; otras veces las várices sólo representan un problema estético.

A veces, al final del día o durante el período menstrual femenino, surge una sensación de pesadez en las piernas, calambres, hormigueos y edemas, en especial en épocas de calor. El síntoma más común es la aparición de venas prominentes de color azulado en las piernas cuando se está muchas horas de pie. Las principales zonas afectadas generalmente son la parte posterior de la pantorrilla o interior de la pierna y los tobillos.

Una vena afectada se puede volver cada vez más prominente, dolorosa y sensible al tacto, llegando en algunos casos a generar picazón, edema, pigmentación de coloración parda, eczema y hasta úlceras cutáneas en los casos más severos. El dolor puede alcanzar a toda la pierna, especialmente cuando se permanece de pie durante largas horas.

Si las várices son superficiales los síntomas suelen ser leves. En cambio, los problemas de circulación en las venas profundas pueden implicar riesgos serios. Ante golpes o lesiones en la piel pueden producirse hemorragias, en cuyo caso es necesario ejercer una rápida y firme presión sobre la zona mientras se llama al médico. El mayor problema es la posible inflamación de la pared de la vena, ya que la sangre tiende a coagularse sobre ella y esto puede generar una tromboflebitis (ver recuadro). Por eso es necesario tratar las várices y no tomarlo como un tema menor.


Cómo prevenirse

 


· Lo básico: si tiene sobrepeso, adelgazar. Realice un plan que incluya fibras en abundancia (frutas y hortalizas, cereales integrales, cereales para desayuno). Evite grasas, dulces y sal, así como el exceso de alcohol, café o té.

· Si fuma, disminuya la cantidad, o mejor, deje de fumar. (Puede pedir ayuda en la Fundación ALCO, tel. 4788-8855).

· Haga ejercicio físico: caminar, andar en bicicleta, subir y bajar escaleras, natación. Si hace ejercicio con sobrecargas use sólo pequeñas, con variadas repeticiones, en lugar de hacer grandes esfuerzos.


· Si su trabajo es sedentario, propóngase no permanecer sentado durante dos o tres horas sin interrupción, especialmente con las piernas cruzadas. Tómese unos minutos por hora para ponerse de pie y caminar, estirarse si puede: eso mejora la circulación de la sangre.

· Evite la ropa demasiado ajustada. Polleras, pantalones, cinturones, medias, ropa interior e incluso zapatos no deben dificultar la circulación sanguínea. Use tacos bajos.

· Evite también estar parado durante períodos prolongados. Cada tanto siéntese con las piernas levantadas para mejorar la circulación en tobillos y pies.

· Duerma con las piernas un poco elevadas. Para ello coloque una almohada o frazada doblada debajo del colchón en la piecera de su cama.


Alivio y tratamiento

Las medidas de prevención pueden asimismo aliviar los síntomas y disminuir el progreso de las várices, aunque no las curen. Existen también medias especiales y vendas elásticos que el médico puede recomendar y explicar cómo colocar apropiadamente.

Es importante tratar las venas varicosas para evitar complicaciones. Los tratamientos fisioterapéuticos -masajes, botas neumáticas, entre otros- pueden ayudar a mejorar el estancamiento circulatorio y los edemas, en tanto que los medicamentos se dirigen al alivio de los síntomas. Por otro lado, para eliminar los trayectos afectados de las venas se utilizan métodos quirúrgicos y escleroterapia, procedimiento éste que consiste en inyectar localmente una solución que produce que se peguen las paredes de las venas y ellas se transformen en pequeños cordones fibrosos no visibles.

El criterio de cada especialista indicará utilizar uno u otro procedimiento, En general, suele usarse escleroterapia para eliminar las llamadas "arañitas", por su gran similitud con la tela de araña. Si quedara una pigmentación parduzca, casi siempre desaparece por sí misma o puede quitarse con un tratamiento con láser.

Otras venas deben someterse a cirugía, que elimina los tramos de vena afectados a través de incisiones muy pequeñas.

Qué es la tromboflebitis

Es la inflamación de una vena generalmente a causa de una infección o lastimadura. La circulación de la sangre se vuelve más lenta y los trombos, o coágulos de sangre, se adhieren a la pared de la vena inflamada. Las mujeres son más susceptibles que los hombres a sufrir este problema.

Los síntomas de una tromboflebitis son dolor, enrojecimiento, mayor sensibilidad, picazón y una inflamación que se caracteriza por la dureza. No tratado, este problema podría producir una infección grave. El peligro serio de una tromboflebitis es la extensión del coágulo a puntos más vulnerables, como una vena profunda, que puede quedar bloqueada completamente. A veces una trombosis profunda puede enviar un coágulo a los pulmones, por eso es muy importante consultar al médico urgente ante los síntomas citados.

Este tipo de trombosis no es muy común, pero a veces se produce en personas de la tercera edad, en quienes tienen gran sobrepeso o en aquellos casos en que hubo lesiones pélvicas, óseas, o en las piernas. Puede afectar también a personas cuya sangre se coagula más fácilmente de lo normal, ya sea por herencia, alguna enfermedad o el uso de estrógenos (a través de pastillas anticonceptivas, terapia de reemplazo hormonal o por el tratamiento de cáncer de próstata).

Los sí y los no

SI

· Alimentación abundante en fibras.

· Evitar el sobrepeso.

· Mantener una vida activa. Moverse.

· Colocar las piernas elevadas.

· Acudir al médico para tratar las várices.


NO

· Cigarrillo.

· Sedentarismo.

· Permanecer de pie durante tiempo prolongado.

· Estar sentado durante muchas horas.

· Ejercicio con levantamiento de pesos importantes.

 
< Anterior   Siguiente >
 

 

joomla template - web site development